
En municipios de l’Horta Sud como Paiporta, Catarroja o Alfafar, el agua llegó a fosos y cuartos de máquinas tras la DANA. El problema real no es solo el daño técnico, sino el bloqueo administrativo: muchas comunidades se ven atrapadas entre dos expedientes que no avanzan. Por un lado, el seguro pide informes del instalador; por otro, la empresa espera la autorización del perito para actuar. Esta dependencia mutua genera visitas repetidas y meses de parálisis.
Para romper ese círculo, hay que ordenar los papeles antes de mover el aparato. Primero, cerrar el diagnóstico técnico con fotos y vídeo del estado actual, evitando ambigüedades. Después, presentar esa documentación al asegurador para fijar el alcance exacto de la reparación o sustitución. Solo cuando hay acuerdo sobre qué se hace y quién paga cada parte, el instalador puede solicitar permisos municipales si son necesarios. Así se evita trabajar “a ciegas” y discutir después sobre lo que era o no estaba cubierto.
Qué revisa un técnico en un ascensor que estuvo bajo el agua
Cuando el agua entra por el foso y sube hasta el cuarto de máquinas, la revisión no se fija en los años del aparato. El técnico analiza qué componentes admiten secado y limpieza profunda, y cuáles conviene reponer para evitar averías encadenadas meses después. En el cuadro de maniobra, el motor y el grupo tractor, la humedad oxidará contactos que parecen sanos al principio; si se limpian sin sustituir, fallarán pronto. El cableado, las botoneras, las guías y los herrajes de puerta requieren una inspección visual y eléctrica minuciosa.
En la Comunitat Valenciana quedaron unos 7.500 ascensores fuera de servicio tras la DANA de octubre de 2024. A julio de 2026, entre 150 y 200 seguían pendientes, bloqueados a menudo por desacuerdos en las comunidades o falta de piezas. La decisión técnica separa lo recuperable de lo irreparable. No vale con limpiar: hay que ver si la estructura metálica soporta la corrosión o si es más seguro cambiar módulos enteros ahora, antes de que el desgaste obligue a una intervención mayor.
Documentar el foso y el cuarto de máquinas antes de tocar nada
Antes de que el portal quede limpio y seco, conviene detener la mano y sacar el móvil. Hacer fotos fechadas del foso inundado, del cuarto de máquinas y de hasta dónde llegó el agua es un paso barato pero decisivo. Ese material visual, junto con el parte emitido por la empresa conservadora y el certificado de la última revisión oficial, es lo que sostiene después tanto el expediente ante la aseguradora como la solicitud de las ayudas públicas de la Generalitat Valenciana.
Una vez retirados los restos y secada la instalación, recrear ese escenario resulta imposible. Sin esas pruebas, cualquier gestión posterior se complica innecesariamente, dejando a la comunidad sin argumentos sólidos para justificar la reparación o sustitución del aparato dañado. Por eso, todo este conjunto documental debe archivarse en la cuenta general de la comunidad, anexándolo al acta de la junta donde se trate el asunto. Así queda constancia fehaciente para quien tenga que tomar decisiones en el futuro.
El peritaje del seguro y el presupuesto del instalador no son el mismo papel
Cuando un ascensor se queda parado tras una inundación, es fácil confundir dos papeles que hacen cosas distintas. El peritaje del seguro evalúa el daño y define qué cubre la aseguradora; no dice cómo arreglarlo ni cuánto costará la obra concreta. En cambio, el presupuesto de la empresa instaladora describe la solución técnica, los materiales necesarios para reparar o sustituir el equipo y su alcance real. Uno no puede sustituir al otro: sin el primero no hay cobertura confirmada, pero sin el segundo la comunidad no sabe si acepta la reparación propuesta.
La clave está en gestionar los tiempos con cabeza. No esperes a tener el informe del perito para pedir ofertas a las empresas, porque ambas gestiones pueden ir en paralelo y así ganas semanas valiosas. Pero tampoco cierres ningún acuerdo de reparación antes de conocer el dictamen pericial, ya que podrías asumir costes que luego no te reembolsan. Al comparar varias ofertas del mismo alcance a través de servicios como esta plataforma, la junta tiene datos reales para decidir, mientras la administración avanza con su propio calendario.
Piezas que se reponen sí o sí en un equipo que trabajó mojado
Cuando el agua cubre los cuartos de máquinas, como ocurrió en zonas afectadas de la Horta Sud, muchos componentes eléctricos parecen recuperarse al secarse. Sin embargo, la corrosión interna avanza de forma silenciosa y puede provocar fallos intermitentes meses después. Una reparación que mantiene esas piezas suele derivar en una avería recurrente a corto plazo. La decisión sobre qué recuperar y qué sustituir no se toma con tablas genéricas, sino mediante un informe técnico detallado tras abrir el equipo.
Conviene exigir que las empresas instaladoras pongan por escrito este diagnóstico antes de ejecutar la obra. En ese documento deben especificar claramente qué elementos quedan validados para seguir operativos y cuáles se reponen, indicando plazos de garantía realistas. El suministro de recambios es una de las causas reconocidas del retraso en la rehabilitación de ascensores dañados por el temporal. Comparar varias ofertas permite verificar quién incluye estos compromisos técnicos y quién evita definir el alcance exacto de la intervención.
Dos informes técnicos para decidir entre reparar y sustituir el ascensor
Conviene que dos o tres instaladores de la zona respondan a una misma ficha técnica del edificio. Así se compara sobre el mismo objeto y no sobre impresiones subjetivas, un detalle que suele atascar expedientes tras la DANA de 2024, cuando miles de ascensores quedaron inutilizados por el agua en municipios como Paiporta o Catarroja. La clave está en separar lo obligatorio de lo opcional.
Las obras necesarias para la conservación del inmueble entran por el artículo 10.1.a de la Ley de Propiedad Horizontal y son obligatorias sin necesidad de acuerdo previo. En cambio, si se plantea una mejora voluntaria, esa sí debe votarse aparte. Separar ambas columnas dentro de la propuesta acorta la discusión y evita bloqueos administrativos, facilitando que la reparación avance mientras se valora la sustitución con calma.
Para reunir ofertas comparables desde el inicio, puedes enviar la ficha del edificio a través del formulario en /contacto/. Esto permite solicitar presupuestos alineados a empresas instaladoras de Valencia y su área, asegurando que todas miden el alcance real de la intervención antes de comparar importes.